Unas 35 familias han sido evacuadas en Corrientes tras persistentes lluvias
Persistentes lluvias que ya sumaron entre los 200 y los 340 milímetros de agua caída en tres días provocaron que los afluentes que circundan Costa Grande, San Luis del Palmar, Santa Ana y Santa Lucía se desbordaran provocando anegamientos en varias viviendas. Ante locual unas 35 familias debieron ser evacuadas.
Argentina - Corrientes - 2/7/16 12:17 Alrededor 35 familias en el Paraje Costa Grande siguen con más de un metro de agua en las viviendas, muchas de las cuales han dejado su casa para esperar el descenso del arroyo San Lorenzo. También hay asistidos en San Luis del Palmar, Santa Ana y Santa Lucía.
Aunque ya hace una semana del inicio de las precipitaciones que se descargaron sobre el Norte de la provincia, su efecto todavía persiste.
Y si bien no existe un registro preciso de los afectados, se puede estimar que rondan las 100 familias en las distintas localidades. Con lluvias que sumaron entre los 200 y los 340 milímetros en tres días de continuas precipitaciones, el Riachuelo, todas las lagunas que rodean a Santa Ana, el río Santa Lucía y los distintos arroyos que conforman el sistema hídrico interno de la provincia vieron elevado su caudal.
Así, esta vez las inclemencias del tiempo no afectaron a las poblaciones ribereñas del Paraná y el Uruguay, pero alcanzaron sorpresivamente a diversas comunidades del interior, en especial a parajes rurales.
Algunas de esas familias debieron dejar sus casas el sábado pasado, y desde entonces no pueden regresar. Según los referentes municipales de las localidades afectadas, la mayoría deberá permanecer evacuada todavía durante este fin de semana.
Santa Ana
La creciente de las lagunas en torno al pueblo mantiene evacuadas a 10 familias desde diciembre pasado. Se encuentran distribuidas en el hospital, el salón de usos múltiples del Municipio y también la iglesia.
Ahora, además se cuentan otras 30 familias que encontraron el paso hacia sus hogares impedido por el desborde de una laguna sobre el terraplén de acceso al barrio Iturriaga.
“Continuamos con la tarea del bombeo de las lagunas y la canalización para ayudar al descenso del agua. Mientras tanto, los pobladores dejan sus vehículos en el camino, e ingresan en medio de la creciente a ver cómo se encuentran sus viviendas”, relató ayer a época el intendente Augusto Navarrete.
Desde hace varios días la labor de bombeo se alterna con tres equipos distintos, aunque el resultado es todavía muy lento. “El terraplén es el único acceso, y hasta que el agua no baje, no podrán ingresar”, explicó Navarrete.
Costa Grande
Aunque hubo un leve descenso, el arroyo San Lorenzo mantiene bajo agua al paraje que se encuentra en el límite entre Mburucuyá y Empedrado.
“Esta vez el agua inundó a todos. Solo la escuela tiene partes un poco más altas, y quienes pudieron se refugiaron allí”, relató a su turno la directora de la Escuela 747, Victoria Solís Temporale.
El establecimiento ya debió interrumpir las clases durante todo el mes de abril, por el efecto de “El Niño”, y ahora de nuevo volvió a interrumpirse el dictado, al menos por una semana.
“Muchos chicos no tienen cómo llegar a la escuela, otros lo harían solo en botes. El arroyo San Lorenzo es bravo, se pone peligroso, y el agua supera las rodillas de un adulto”, explicó.
En ese establecimiento rural reciben clases unos 25 chicos. Funciona de turno mañana, con los estudiantes divididos en dos grupos.
“La situación es preocupante, porque los chicos desayunan y almuerzan en la escuela. Cuando no hay clases, esos chicos ya no comen con la misma calidad. Sobre todo porque la principal actividad es la ganadera, y con las inundaciones todo se complica. Tampoco pueden dedicarse a la cacería. Y los chicos “picotean” lo que hay, pero no se alimentan bien. La mayoría vive de la cacería silvestre”, expresó la Directora.
Según su perspectiva, “la situación es crítica, en abril al menos se podía llegar, ahora no se puede acceder”, evaluó.
Las familias más numerosas fueron evacuadas por el intendente de Mburucuyá, Cristian Guastavino, quien llevó la asistencia hasta el lugar. “Hay otras escuelas cercanas, y familias en parajes como arroyo Pelón, San Lorencito, Paraje Bernachea, que están todos complicados”, recordó la maestra. “Durante abril, aunque la escuela estaba cerrada, se podía llegar al lugar y recibir allí la ayuda que envían desde la Provincia. Desde allí se distribuían los víveres. Ahora no se puede hacer eso, porque no se puede entrar. Esperemos que sean los últimos vestigios de “El Niño”, y ya no tengamos más crecientes en los próximos meses”, expresó al final.
Santa Lucía
Aunque al principio fueron solo dos familias, en las últimas horas desde el Municipio colaboraron con la evacuación de ocho grupos familiares en total. Cuatro de ellas se encuentran ahora albergadas en un centro de evacuados, en tanto las demás se trasladaron a casas de sus familiares.
“El río sigue igual: no hubo bajante ni creciente. Nos mantenemos atentos al comportamiento del río, mientras se está asistiendo a la gente”, expresó a época el referente de Defensa Civil local, Federico Romagnoli.
Desde el Municipio se resolvió esperar hasta hoy para evaluar la situación del río, antes de organizar el regreso de las familias a sus casas.
San Luis del Palmar
Por el desborde del Riachuelo, San Luis fue la primera en notificar la evacuación de unas 60 personas. Ahora, con la altura del cauce en 3,70 metros, la tendencia comenzó a establecerse en bajante. “Al parecer el agua que se viene escurriendo desde la zona rural es menos ahora, y la recuperación podría ser pronto”, expresó Elías Valenzuela, referente de Defensa Civil local.
No obstante, el regreso a los hogares podría darse recién hacia el miércoles de la semana próxima, en tanto los evacuados se albergan en dos centros municipales.






